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Los autos eléctricos son cada vez más cuestionados como eje de la movilidad sustentable


A medida que pasa el tiempo más variables entran en juego al poner en duda el apuro por convertir el mundo de la movilidad exclusivamente hacia la electricidad. Toyota vuelve a alzar la voz y es coherente con su estrategia
 

Cada tanto, pero cada vez con mayor frecuencia, algunos miembros del mundo del automóvil a nivel mundial, hacen una pausa, miran el entorno y reflexionan respecto al rumbo que lleva vertiginosamente la industria hacia un futuro sustentable.


Y así como hace apenas un año, todos los caminos parecían conducir a los autos eléctricos, vale la analogía con aquella famosa frase originada en el Imperio Romano, y que decía “todos los caminos conducen a Roma”, para representar la extensa red vial de más de 70.000 kilómetros y 400 rutas distintas, que terminaban indefectiblemente en la capital del imperio más famoso de la historia.


La analogía es válida más que nunca porque ni el Imperio Romano fue el más grande de todos los tiempos, ni tampoco todos los caminos conducían a Roma, ni antes, ni después de su esplendor y caída. Y por lo que parece, tampoco serán eléctricos todos los autos del futuro.


Los cuestionamientos llegan desde todos los sectores, y no son una negación de la importancia que vayan a tener en la nueva movilidad que proteja el medio ambiente, sino solo una mirada en perspectiva del lugar que ocupan y podrán ocupar.


Esta vez la voz que se ha escuchado proviene de un ejecutivo de Toyota Motor Corporation, pero no de su Presidente y CEO, Akio Toyoda, quién ya ha reiterado su postura respecto a no combatir al motor de combustión interna, sino a los combustibles fósiles.


Esta vez el interlocutor fue de Director Ejecutivo del Instituto de Investigación de Toyota en EE.UU., Gill Pratt, quién ha dicho que el futuro de los automóviles no comenzará ni terminará con los vehículos eléctricos, y sugiere que demasiadas personas han caído en la exageración de la propulsión eléctrica como única alternativa.


En diálogo con Autocar, Pratt dijo estar convencido que la crisis climática es una amenaza grave para el planeta, aunque también cree que un cambio repentino solo hacia los vehículos eléctricos no es la mejor solución, y afirma que

“el uso de las baterías de iones de litio tiene consecuencias. Están hechas con minerales raros extraídos en minas, y pesan mucho, mientras que en contraste, un motor está hecho con materiales más comunes. La combinación de energía de la red también es variable en todo el mundo”.

Pratt subraya que el uso de un Tesla Model X, como es su caso particular, solo aprovecha una mínima parte de la energía de su batería, pero sin embargo la traslada generando mayor consumo

Para afirmar sus ideas, Pratt puso como ejemplo el uso que le da su propia esposa a un Tesla Model X que utiliza a diario para trasladarse en Lexington, Massachusetts.

“Mi esposa lo usaba para viajar 30 millas por día, lo que significaba que el 90% de la batería no se usaba la mayor parte del tiempo. Estábamos arrastrando todo este peso, todas estas materias primas, innecesariamente”,

aseguró.


El concepto es el mismo que unos días atrás le comentó el diseñador argentino Juan Manuel Díaz a Infobae desde su casa en Münich, cuando reflexionó respecto al uso de los autos actuales y sentenció que

“mover un vehículo de 2 toneladas para transportar a una persona de 80 kg de peso, no es sustentable”.

Sin embargo, los dichos de Pratt no van en función de producir autos más pequeños para la movilidad personal, sino de valorar los Híbridos enchufables, al menos en esta época.


“Todos sabemos que estamos en una era de suministro de batería limitado. Bueno, ¿no se podrían haber usado esas celdas de batería para un mejor propósito en ocho PHEV como el Toyota RAV4 Prime, donde la capacidad de la batería habría contribuido a un ahorro total de emisiones mucho mayor en casi todos los viajes?”,

se pregunta.


Jim Farley, CEO de Ford, se muestra preocupado porque no hay suficientes puntos de recarga de autos eléctricos, aún cuando la mayoría de los autos que circulan todavía son impulsados por combustibles derivados del petróleo


Hace pocos días, Jim Farley, CEO de Ford, dijo que la infraestructura de carga no está a la altura todavía, y esto ocurre ahora que el porcentaje de vehículos eléctricos en las calles y rutas aún es mínimo en comparación con los autos con motores térmicos.


Pratt teme que las empresas construyan muchos vehículos eléctricos que los clientes simplemente no comprarán porque la infraestructura de carga en su región no está lista aun, y dice que

“la diversidad de opciones es una fortaleza y no una debilidad. El enemigo es el CO2, no un tipo particular de propulsión para los vehículos”.

El escenario es muy variado y tiene actores en direcciones opuestas. Mientras Stellantis y Volvo han anunciado su salida de la Asociación de fabricantes europeos de automóviles (ACEA), por no coincidir con la visión que tiene respecto a la electrificación de la industria, otros como Toyota en primer lugar, pero también Volkswagen y Hyundai, están abriendo las opciones de desarrollo de otros combustibles como el hidrógeno y los e-fuels, en la certeza de un mundo con más de una opción para la movilidad del futuro.


Según Pratt "las baterías de iones de litio tiene consecuencias. Están hechas con minerales raros extraídos en minas, y pesan mucho, mientras que en contraste, un motor está hecho con materiales más comunes"

Los autos eléctricos, parelalamente, enfrentan un eventual nuevo problema si la Unión Europea clasifica al litio como una toxina reproductiva, algo que se está evaluando en este momento la Comisión Europea, luego de haber recibido una propuesta basada en parte en estudios humanos realizados en los años 80 y 90.


Esa reclasificación colocaría al carbonato de litio, al hidróxido de litio y al cloruro de litio en la categoría más alta de las toxinas reproductivas y de desarrollo, y con ello, se estigmatizaría el uso de los materiales y eso reduciría la inversión en el sector de los vehículos eléctricos, aseguran conjuntamente desde Eurobat, la Asociación Internacional del Litio y Eurometaux.


Los costos de la electricidad como consecuencia de la guerra en Ucrania, la necesidad de quemar combustibles fósiles para asegurar el suministro por la falta de gas ruso, la escasez de semiconductores, y la todavía lenta y desigual instalación de más puntos de recarga de acuerdo a las regiones o países incluso dentro de un mismo continente, está poniendo más sombras sobre la decisión de volcarse a la electricidad con la velocidad que muchos parecen tener.


Otros actores de la industria siguen con otras puertas abiertas. Solo el futuro dirá sin todos los caminos conducen a Roma o no.

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